hazte presente en donde te necesiten

Tras analizar las semanas pasadas esas realidades – algunas cercanas y otras más del entorno de nuestra ciudad – en las que puedo ser sal, no podemos quedarnos sin hacer nada. Jesús fue capaz de ayudar a toda la gente con la que vivía (a su madre y a sus amigos los discípulos, pero también a los más necesitados de su zona) y si nosotros queremos parecernos a Él tenemos que hacer lo mismo.

 

En un momento de oración personal le pedimos a Jesús que nos ayude, como él hizo, a ser sal y comprometernos en alguna realidad cercana que necesite de nuestro compromiso y ayuda. Compartiremos en voz alta el nombre de las personas o de la realidad con la que quiero comprometerme.