dificultades

Comenzamos nuestra oración en el Nombre del Padre...

Todos cerramos los ojos y rezamos con esta oración:

Señor, a veces me resulta difícil soñar.

Es dura la realidad que nos rodea

y son muchos los que en este mundo de hoy

pasan necesidad.

Señor, yo quisiera devolver la fuerza a las manos cansadas,

y la firmeza a las rodillas que vacilan.

Yo quisiera luchar con todos los hombres

para que este mundo sea más fraterno,

y que sobre la tierra de los hombres

se pueda palpar la ternura de Dios.

Despiértame, Señor, renuévame.

Dame tu espíritu,

que me transforme completamente.

Entonces podré de los sueños hacer realidades

y en tu nombre, Señor, repartiré esperanza.

Juntos rezamos un Padre Nuestro y nos despedimos del Señor con la Señal de la cruz.