el cumpleaños del dragón

En una tierra muy muy lejana, hace mucho, mucho tiempo, existió un dragón llamado Rufus, en un reino donde gobernaba la paz y la armonía.

Rufus era el único dragón que existía por aquel entonces. Él fue el único descendiente de los últimos dragones que quedaban en todo el planeta. Los reyes lo consideraban como el guardián del reino.

Rufus iba a cumplir en pocos días su primer año de vida, por lo que los reyes le iban a preparar una fiesta de cumpleaños.

El día de su cumpleaños Rufus bajó a desayunar desde su torre como todos los días. Pero ese día, encontró algo que no era normal, ¡no le habían preparado el desayuno!

Enfadado, fue al salón del palacio real, y sin mediar palabra abrió las puertas y, pensando que no había nadie, se desahogó, abrió la boca y llenó de llamas todo el salón.

Cuál fue su sorpresa cuando abrió los ojos y vio todo el salón lleno de gente que querían celebrar su cumpleaños.

Por suerte, Rufus no incendió a ninguna persona, y lo único que se quemaron fueron las velas de la tarta que le habían preparado.

Así que, celebraron felizmente el cumpleaños y el dragón Rufus aprendió que no tenía que enfadarse porque no le preparasen el desayuno, ya que hay cosas mucho más importantes que esas, como estar feliz y sonriente todo el día.

FIN

 

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¿En nuestra vida hay cosas más importantes que el comer? ¿Cuáles?