aquella extraña voz

Un día, iba un niño paseando por la playa y encontró una estrella de mar en la arena.

La cogió de una punta y la tiró otra vez al mar. Cuando cayó en el agua, le pareció oír algo,

pero no pudo saber qué era.

Más adelante, vio que las olas arrastraban hacia la orilla un madero en el que iba un lagarto.

Se metió dentro del agua, cogió el madero y lo llevó hasta la arena donde pudo bajar el

lagarto y marcharse. Mientras se marchaba, le pareció escuchar una voz, pero no distinguió

lo que quería decir. Supuso que sería el sonido del viento.

De camino hacia su casa, se encontró con un pájaro que se había enredado entre las ramas

de una planta. El niño lo sacó de allí con cuidado y lo dejó volar. Al hacer esto, volvió a escuchar

algo. ¿Sería el viento? Ya no estaba seguro. Parecía una voz que decía algo, pero no

acababa de escucharla bien. ¿Serían imaginaciones suyas?

El niño continuó caminando. Por el medio del camino, cruzaba una hilera de cientos de hormigas

que se dirigían al hormiguero. El niño, en vez de pisarlas, dio un salto y continuó andando.

Mientras se alejaba, volvió a escuchar aquella voz. Era como un susurro. Esta vez, se

paró y miró a todas partes. No vio a nadie. Ni volvió a escuchar nada. Comenzaba a estar ya

preocupado.

Entrando por el jardín de su casa, vio que el viento había tirado una maceta al suelo.

Las fl ores de la maceta estaban medio aplastadas. El niño las cogió con todo cuidado, e

intentó arreglarlas para que pudieran salvarse. Hecho esto, fue hacia la puerta de su casa.

Pero, cuando iba a abrirla, escuchó claramente esa voz que había estado escuchando toda la

tarde. Ahora sí que pudo oír lo que decía. Sólo era una palabra:

“Gracias”.

La naturaleza le había estado dando las gracias cada vez que había hecho algo por Cuidarla.

 

Entra en tu interior

Seamos conscientes de la belleza de la naturaleza, el aire, los árboles, el agua, el sol…, todo

ha sido creado por Dios para que todos lo disfrutemos y tengamos cuidado.

La Tierra es nuestra casa, pero también lo es del resto de seres vivos que en ella habitan. ¿Somos realmente conscientes de que compartimos nuestra casa con otros seres vivos?

¿Crees que cuidar la Tierra también consiste en cuidar estos seres? Piensa en una acción

concreta para ayudar a hacer de la Tierra un lugar agradable para las personas y las plantas

que en él viven.